Titulo:Rebajar la carga burocrática, paso previo para conseguir más tiempo
Fecha: 28-03-2001 Diario Médico
Los médicos que pararon, según pudo comprobar DM, creen que un paso previo para alzanzar esos diez minutos de consulta pasa por rebajar la carga administrativa. Para Jesús Gorosabel, médico de familia del Centro de Salud Lagasca, de Madrid, "estas reivindicaciones son sólo una tapadera, porque el principal problema que existe es la cantidad de papeleo que hay que hacer. Al menos diez pacientes de los cuarenta que atendemos diariamente vienen simplemente a por recetas que ni siquiera se han prescrito en primaria sino que vienen de los hospitales. Quitando esa carga tendríamos tiempo".
Esta postura coincide con la manifestada por Ignacio Herrero, médico de familia del Centro de Salud San José, en La Coruña. Para él el problema no son los diez minutos por consulta sino la burocracia. "Somos las secretarias más caras de la Administración", manifestó.
En Santiago de Compostela, en el Centro de Salud de Fontiñas, la médico de familia Chus Freirías cree que consiguiendo esos diez minutos por consulta "se mejorará la calidad asistencial de primaria y repercutirá en que se deriven menos pacientes a especializada".
En cuanto a las peticiones de aumento de plantillas en Galicia, el Servicio Gallego de Salud asegura que esta autonomía tiene el mejor ratio del Estado, que los pacientes están "bastante satisfechos" y que la media de consultas por médico es de 21,6 al día.
Las cifras
CESM ha cifrado el paro en un 89,88 por ciento de media en todo el SNS, porcentaje que coincide con el de CCOO, que cifró el paro en un 90 por ciento. El Insalud dió un 12,52 por ciento de segumiento.
Reducir la burocracia es también la solución para Marina Tourné, coordinadora del centro San Andrés, de Murcia. Para ella, además de incrementar las plantillas "debería minimizarse la burocracia".
En el Centro de Salud El Cachorro, de Sevilla, únicamente una de las diez consultas existentes echó la llave al mediodía para dar voz a la protesta anunciada. Una de los facultativos del centro ve cerca de 50 pacientes, y en ocasiones hasta 60. Esta situación se traduce en una media de atención de cuatro pacientes cada 15 minutos: "Realizamos horas extra para evitar el desbordamiento que además no son retribuidas. Además de la carga laboral que esto supone tenemos que hacer frente al trabajo administrativo.
El seguimiento de la huelga en el Centro de Salud Virgen de Africa, de Sevilla fue nulo; alguno de los profesionales consultados afirmó que la convocatoria no de había publicitado lo suficiente. Según los datos del Servicio Andaluz de Salud, sólo el 5,51 por ciento de los médicos secundó el paro durante la mañana.
En algunos centros de salud como el de Vadillos Circular, en Valladolid, la presión asistencial fue tal que ni siquiera pudieron dejar de atender a los pacientes diez minutos.
En Burgos, los médicos del Centro de Salud Los Cubos no secundaron el paro debido también a la presión asistencial, ya que a la hora en que estaba fijado el paro había alrededor de 25 pacientes esperando ser atendidos.
Sin tiempo
En Cataluña, la mayoría de médicos catalanes compartió los motivos de la huelga, según dijeron ayer a DM los profesionales consultados en el centro de Maragall, de Barcelona. Pero la huelga tuvo poco impacto en la asistencia. La pediatra Marta Domínguez comentó a DM que "ni para la huelga tenemos tiempo". Ella, en concreto, debe citar a los pacientes cada cinco minutos, cuando habría que disponer de más margen para establecer un clima de confianza. Domínguez remarcó que la escasez de tiempo implica un riesgo a equivocarse y está propiciando la sobreutilización de otros recursos sanitarios.
Francisco Godoy, médico de familia del Cap Maragall, explicó que lleva más de quince años ejerciendo y que en todo este tiempo ha observado un incremento notable de pacientes ancianos con pluripatologías en las consultas y más recientemente inmigrantes. "Atender a esta población requiere especial tiempo y dedicación que no es posible en cinco minutos". Los médicos del Centro de Salud de Sagasta, en Zaragoza, pararon esos diez minutos a las doce de la mañana. Tres de ellos señalaron a DM que comparten las reivindicaciones.
En el Centro de Salud de Villarobledo, en Albacete, no secundaron el paro. Rafael Fernández, coordinador del centro, explicó que "la falta de movimiento es por la presión de las consultas y los diez minutos que se piden son algo simbólico".
En el Centro de San Juan, de Pamplona, tampoco se paró, según explicó Carmen Zabalza, directora del centro, quien aunque está de acuerdo con los diez minutos por consulta, no lo está con llevar a cabo medidas de presión.
En los centros de Cristo Rey, de Oviedo, y Pumarín, de Gijón, durante los diez minutos de paro los médicos distribuyeron folletos e informaron a los pacientes desde sus consultas.