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Titulo:“El porque dela movilización pediátrica en Atención Primaria: La Plataforma 10 Minutos

Fecha:Febrero de 2001

Autor:Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria

Los Pediatras de Atención Primaria (PAP) compartimos las motivaciones que han llevado a los médicos generales y de familia a la creación de la plataforma 10 minutos !Que menos! y queremos manifestar nuestra completa adhesión y nuestro apoyo a este movimiento.

La plataforma 10 minutos con su magnífico eslógan pretende en resúmen dignificar el acto médico, entendiendo que este debe ceñirse a un tiempo razonable en el cual el paciente pueda expresar con cierta tranquilidad sus problemas y se intenten encontrar las vias de solución más adecuadas.

Muchos de los problemas que nos aquejan son compartidos y afectan de manera general a quienes realizamos nuestro trabajo diario en Atención Primaria de salud (médicos, pediatras, enfermeras y personal administrativo). Sin embargo, existen factores diferenciados que en los últimos años han hecho que los PAP tomemos clara conciencia de la necesidad de cambios laborales, profesionales y asistenciales.

Trataremos de enumerar aquellos aspectos profesionales que más preocupan en el quehacer diario a los PAP, sin entrar en cuestiones o detalles de salud infantil, marcadamente difrenciados clínicamente.

La estimación del tiempo ideal de consulta es sin duda compleja, pero todos estamos de acuerdo en que no está en los cinco minutos actuales. Concretar en 10 o en 15 minutos “si son pequeños” una determinada actividad asistencial parece razonable. Los argumentos asistenciales referidos a la presión asistencial de la zona en la que esta situado el Equipo de Atención Primaria y la frecuentación en las consultas, suelen ser bastante similares a los restantes médicos de equipo y por supuesto no sólo dependen del número de tarjetas sanitarias y de la dispersión, sino también de otros factores que actualmente no están siendo considerados como el nivel socio-económico de los pacientes, la distribución por edades, la población despalzada etc.

Lógicamente existen aspectos diferenciales como el tiempo que se precisa en vestir-desvestir al niño, la participación familiar en las consultas (en ocasiones con más de un interlocutor), la carga de consultas programadas en los primeros años de vida en los que los programas de salud para la detección precoz de patología son prioritarios, la existencia de una importante demanda en temas de puericultura y de educación sanitaria no programada.

Las consultas meramente burocráticas son las menos en pediatría y aquellas debidas a programas de salud y enfermedad o consultas de “alta resolución” en relación con patologia aguda son lo más habitual. En general se trata de problemas relacionados con patología infecciosa banal pero que nos obliga a realizar una exploración completa y minuciosa del niño.

Recientemente además, estamos experimentando un gran cambio en nuestra práctica médica, motivado por la atención a niños inmigrantes, en muchas ocasiones con un grave problema de comunicación y con enfermedades complejas y desconocidas. Además de reconocer las dificultades que entraña el correcto seguimiento de estos pacientes con sus problemas sociales y de integración en nuestro pais.

En un lugar tan importante como el anterior está la patología psico-social. Cada día son más frecuentes las situaciones de violencia familiar, fracaso escolar, los niños etiquetados de hiperactivos, los niños con problemas de conducta y los adolescentes con problemas. La posible resolución de todos estos problemas es sin duda multidisciplinar, tanto de trabajo en el entorno del equipo con médicos, enfermería, asistencia social como el profesorado, de los orientadores y equipos pedagógicos del colegio, de los equipos de salud mental etc.

Cada vez son más importantes las consultas de niños con problemas crónicos como los grandes prematuros, en los que el correcto seguimiento en primaria requiere lógicamente tiempo y dedicación.

Los pacientes demandan una mayor atención en lo que se refiere a información sobre su enfermedad y su seguimiento con una mayor y mejor educación sanitaria.

Los PAP padecemos de la sobrecarga asistencial añadida a la falta de cobertura con suplente de los permisos legales y las bajas por enfermedad, como el resto de los profesionales de la Sanidad y de las Administraciones Públicas, hecho que desgraciadamente es cada vez más habitual y un importante motivo de insatisfacción laboral.

Todo esto hace que también las consultas de los PAP se encuentren, las más de las veces, sobrecargadas. El Real Decreto de 1993 que estimó cuales debían de ser los cupos óptimos y máximos fue a nuestro entender un desatino y el origen de los graves problemas de masificación que sufre nuestra Asistencia Primaria de la que muchos nos sentimos todavía orgullosos.

Los PAP demandamos que nuestros cupos no superen en ningún caso 1000 pacientes, no tarjetas sanitarias ya que no son el fiel reflejo de los individuos atendidos, tal es el caso de los recien nacidos que nunca tendrán su TSI en un tiempo razonable, ni los inmigrantes que jamás terminarán de solucionar sus papeles y cambian frecuentemente de domicilio. Dicha petición no sólo es razonable siguiendo un criterio de calidad, sino que pensamos que es justa y deseable para los pacientes, además de realista en el contexto del estado de bienestar socioeconómico que pretendemos, como en el resto de los paises del entorno europeo.

Recientemente se ha tenido la oportunidad de presentar dicha proposición por parte de la Sociedad Asturiana de Pediatría de Atención Primaria ante las Autoridades Sanitarias del Principado de Asturias, con una favorable acogida, propuesta realizada en el marco de las futuras transferencias sanitarias. Esperemos que esta sensibilización se extienda por el resto del pais.

En ocasiones,creemos sin exagerar, que los médicos de Atención Primaria tenemos la terrible sensación de que cuando uno intenta ser amable y comprensivo se le incrementa la demanda. Pero si aún logra recobrar la cordura, puede afirmar sin equivocarse mucho que alrededor de 1000 niños y 1500 adultos ajustan de forma adecuada los intereses de médicos y pacientes o viceversa.

Esperemos que nuestras Autoridades Sanitarias no hagan oidos sordos a este reclamo.



© 2001 por Plataforma 10 Minutos.  Webmaster: Carlos Almendro
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